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jueves, 19 de julio de 2018

Mariposas


Las mariposas paseaban por todo el prado, 
 de varios colores: amarillas, rojas, azul y anaranjado
mostraban su belleza, y se posaban en todos lados.
Las flores las recibían, todos estaban invitados.
Las mariposas, abejas, libélulas y mariquitas cantaban,
la canción del viento, pues libres estaban.

Cerca de allí estaba un coleccionista de insectos,
coleópteros, dípteros y lepidópteros sus predilectos,
cada uno para él eran perfectos,
tenía en su recámara una gran colección,
esta era juego, su pasión y afición.

Un día las mariposas lo vieron a muchos insectos cazar, 
a todas convencía de por cuenta propia entrar,
una a una, de mil colores, entraban sin dudar,
creyendo que irían a un buen lugar.

Una mariposa amarilla a la azul se dirigió:
"Me voy con el biólogo, el gran investigador",
la mariposa azul por ella se preocupó,
"Amiga, no te vayas, ten cuidado ¡por favor!
pero la mariposa amarilla con prepotencia le respondió:
"Tú siempre de cobarde, sin vivir te quedarás,
yo voy volando por el mundo, aventuras me esperarán"
Su amiga al verla decidida, no insistió más,
cada quien toma sus decisiones y eso no se puede evitar.

La mariposa amarilla esperó al científico,
se imagino volando en su jardín y eso le parecía magnífico,
pensó en que ella era la más especial,
y que el biólogo la habría de apreciar,
soñaba despierta con poder ser,
su favorita, la que más quisiera él.

Y así, sucedió, 
el buen coleccionista al prado llegó,
todos huyeron muy lejos de él,
ya que quien se iba, no volvería después,
la mariposa amarilla, contenta se fue,
sin imaginar lo que le vendría en un santiamén.

Si fue la favorita, la que le impresionó,
pero no voló libre como ella siempre soñó,
era un taxidermista que la agregó a su colección,
antes de su muerte, espantada quedó,
de ver a tantos insectos enmarcados 
de adorno en su habitación,
recordó las palabras de la mariposa azul,
y despidiéndose del mundo, dejó de ver la luz.

La mariposa azul por el contrario siguió volando, 
muchos lugares conoció,
no fue ninguna cobarde, 
actuó con prudencia y con la razón.


Por: Lili (L.A.L)

martes, 12 de junio de 2018

Arrogancia


Él nunca supo qué decir,
ahogó cada te quiero de su boca que quería escapar,
ignoró cada te amo que brotaba al querer saber de ella,
y así fue cubriendo con indiferencia lo que sentía,
para él no era sencillo permitirse sentir tanto por alguien,
creyó que una mujer enamorada no podía jamás partir,
y cuando menos lo esperaba su silencio recibió una ausencia,
ni si quiera un adiós...no hay despedidas cuando se entrega tanto,
ella no tuvo explicación de él, 
y ella por lo tanto tampoco debía explicar,
¿para qué?
Si la arrogancia de él le ganó más que el amor que le tenía.

Por: Lili (L.A.L)

martes, 29 de mayo de 2018

Barquito orgulloso


En un país tropical, de arena y sol,
existia un barquito, chiquitito, sin gracia y sin color.
pero él quería recorrer el mundo, y sirenas pescar,
se creía poderoso, el dueño del mar,
era arrogante, soberbio, y con aire de ser más,
de ser el único a quienes ellas pudieran mirar,
un día el barquito dio un paseo sin saber
que sería el último viaje que pudiera él hacer,
enamoró a una sirena y ella a su mágico país llegó,
pero antes de hacerlo, la sirena descubrió,
que mataba las sirenas y no tenía compasión,
como pudo logró escapar, 
volvió a lanzarse a lo profundo, nadar y nadar,
hasta por fin poder llegar,
a su verdadero hogar,
suspiró al saber que se pudo salvar,
aunque herido podría su corazón estar,
las heridas un día podrían cerrar.

Por: Lili. (L.A.L)