jueves, 17 de mayo de 2018

Mi muchachito






Mi muchachito 

  Y me empezó a llamar mamá sin yo serlo, 
tal vez ése fue el regalo, por tanto quererlo, 
me decía: "No por parirme, sino por abrirme tu corazón. 
Usted es la mamá mía, gustele o no".

Y yo cuando hacía la comida los domingos esperaba su llamada, 
ésa con la que el corazón me brincaba,
"¡Hola mamita!, ¿Ya me extrañaba?". 
soltaba su risa, yo sabía que me amaba, 
¿Se puede amar un hijo no nacido de tu vientre? 
Yo digo que si, tanto que aunque esté lejos lo sientes.  
Sientes que alguien silba en la calle y volteas a ver, 
pensando como tonta: "Quizas sea él". 
Te preguntas: ¿Cómo estará mi muchachito?, ¿durmió?, ¿comió?, ¿luchó? 
Y te responde por un mensaje: ¡Yo soy como usted me enseñó!.

Por: Lili (L. A. L.)
Dedicado a Lui, mi osezno.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Tiburón vegetariano


El Tiburón Vegetariano

Un Tiburón que vivía en la costa
era buen amigo de los pulpos y de las ostras
era un Tiburón especial y diferente,
le gustaba leer, bucear y andar como la gente,
era un tiburón elegante y vegetariano,
compartía con los niños y les hablaba en italiano.

Los peces se asustaban al verle llegar,
pero luego al conocerle sabían que en él podían confiar,
comía algas marinas y de vez en cuando iba a un restaurant,
a la orilla de la playa solía preguntar:
"¡Oye marinero! ¿Tienes frutas que me puedas dar?
Si tienes verduras ¡más alegre tú me harás!".

Los demás tiburones le veían como un bicho raro,
por querer ser escritor o el guardián del faro,
nadie entendía que tenía un tierno corazón
pero a él no le afectaba ninguna mala opinión.

Él sabía quién era y eso era lo importante, 
pues en el mundo todos somos diferentes,
aunque todos seamos iguales.

Por:  Lili (L.A.L.)
Valencia - Venezuela
Mayo 2018.

martes, 15 de mayo de 2018

El Colibrí y la Azucena



   


El colibrí y la azucena 

   Existía un colibrí que tenía por amiga una azucena, ésta le daba alimento y le aconsejaba, el colibrí siempre venía a charlar con ella de todo lo que le sucedía. Un día una mala persona encendió un fuego que comenzó a consumir la vegetación. Todos se fueron, pero el colibrí asustado y desesperado buscó a la azucena para ayudarla, fue muy difícil, pero con gran esfuerzo pudo lograr ponerla a salvo. Ahora, era el colibrí quien retribuía el cariño y el apoyo de aquella flor. Porque sólo en los malos momentos se conocen a los verdaderos amigos. 

Por:  Lili (L.A.L.) 
Dedicado a Yuldrelys Bravo. 
Proverbios 17:17 
Te quiero mucho colibrí, amiga, hermana.

lunes, 14 de mayo de 2018

Mi hombre araña


Mi hombre araña

Mi super héroe hace grandes hazañas
me roba sonrisas y me brinda la calma,
tiene cinco años y es un gigante en su alma,
le gustan las nubes, las hormigas y las arañas.

Mi pequeño hombre araña de risa contagiosa
cuando me abraza me hace sentir poderosa
al ir de su mano me siento orgullosa,
y cada mañana me dice: ¡Te ves hermosa!.

Este hombre araña me enseñó a luchar,
a creer en la gente y a volver a confiar,
a trabajar fuerte y llevar el pan,
la madre de un super héroe nunca debe parar
sólo en las noches, cuando la noche calla,
para narrarle cuentos donde él gane sus batallas.

Mi hombre araña tiene un super poder
que viene del corazón más noble que alguien pueda tener,
y es que me transformo en la mujer maravilla
cuando él me llama mamá y besa mi mejilla.

Por: Lili (L.A.L.)
Dedicado a mi hijo David.

 

  

domingo, 13 de mayo de 2018

Juanita espera una bebita



Juanita espera una bebita

 Juanita espera una bebita
paciente y nerviosa espera la cita,
su barriguita soba con ternura
viendo cómo poco a poco cambia su figura.

Juanita tiene miedo de ser madre soltera
sin tener dinero en su cartera,
decide amarla y tenerla.

Juanita confundida está,
pero al soñar con su nena los miedos se le van.

Juanita tuvo a la muchachita y ya grande es,
habla lenguaje de señas y también inglés,
le gusta escribir y leer novelas en francés,
es maestra en bachillerato y tuvo dos bebés.

Juanita es ahora abuelita contenta
y cuando está con sus nietos muchas historias les cuenta.

Por:  Lili (L.A.L.)
Dedicado a mi madre en este día especial
Mamá y yo.
Valencia, Venezuela Mayo 2018.
 

sábado, 12 de mayo de 2018

El Dinosaurio Robot


El Dinosaurio Robot

El Dinosaurio Robot vino en una caja,
olía a plástico nuevo, llegó a una casa,
el niño con alegría lo llevó a jugar,
le mostró el parque y lo enseñó a pintar.

El Dinosaurio Robot se convirtió en el favorito
asustaba a los demás juguetes con su fuerte rugido
se sentaba a la mesa con su niño,
y éste de su alimento le daba un poquito.

Un domingo Dinosaurio Robot a la iglesia fue,
y en el sueño de su dueño en la banca quedó
la madre al juguete insistentemente buscó,
aliviada al verlo a lo lejos, suspiró,
lo metió en su bolso y alegre a la casa regresó.

El Dinosaurio Robot se sentía afortunado de tener un hogar,
donde era tan amado, donde podía ser él y dejarse amar.

Por: Lili. (L. A. L) 
Dedicado a mi hijo Leandro.
Valencia - Venezuela, Mayo 2018. 
 Ilustración de Mariana Ruíz Johnson.


 

El sueño


El sueño

 El sueño no quería despertar,
deseaba continuar en la cama,
seguir en una montaña 
donde él escalaba.

El sueño se hacía gigante,
y se sentía poderoso, 
se sentía valiente 
y fuerte como un oso.

Al verse tan grande, 
emprendiendo todo lo que quería ser,
el sueño se aferró a seguir soñando 
y a no dejar de ser.

Una persona trató de despertarle
pero el sueño se rehusó
siguió soñando que volaba
hasta el cielo llegó.

Estaba tan emocionado, como un niño feliz
había llegado a un punto donde su sueño no tenía fin.

Entonces el sueño dejó el mundo para siempre,
y nunca más volvió,
las personas cuando vieron a su dueño
exclamaron: ¡Se murió!.

Todos en el funeral decían: "¡No lo puedo creer!"
No entendían que Sueño debía volar lejos
para ya nunca más volver.

Por:  Lili. (L. A. L.)
 

viernes, 11 de mayo de 2018

El gato y el ratón






El gato y el ratón

Había una vez un gato en el  techo,
Y pasó derecho
A comerse un ratón,
Lo que no sabía es que era juguetón,
-                                                 - “¡No me coma, señor Gato!, ¡No me coma señor Gato!”
                      Venga y juguemos un buen rato.

El gato aceptó
A jugar con el ratón,
Agarró el balón
Y con fuerza lo encestó,
-                                           - “Mejor busquemos otro juego”
                 Es que soy un ratón muy pequeño. – Dijo el ratón.

Tengo una mejor idea,
Vamos hoy a la biblioteca,
Leyeron y leyeron muchos cuentos
Y poco a poco les dio mucho sueño…
Es hora ya de ir a soñar,
Vamos pues a descansar.

Por: Lili. (L. A. L.)
Derechos reservados. SAPI  2012.

Huida



Huida

Sabía de tu sospechosa huída,
porque contabas los días,
como llevar un diario
para anotar tu adiós y tu desencanto,
como aquél que tramaba algo y no tuve sospecha
que eras suspiro breve…
eras mentira, eras niebla.
Y que fueses tan frío como la nieve.

Por:  Lili. (L. A. L.)